Biografía
Jimi Taylor es uno de los cantantes y guitarristas más notables de su generación, residente en las Islas Canarias/Fuerteventura/España desde 2015. Es fundador de las bandas Blues Therapy (FUE), Coverados (FUE) y The Grooveliners (FUE), Chameleon (FUE).
Ferencz Lorand Szabo nació en Hunedoara (Transilvania), Rumanía, un país situado en la encrucijada de Europa Central, Oriental y Sudoriental. Su carrera musical comenzó en Budapest (Hungría) alrededores de 2003, donde actuó bajo el nombre artístico de Jimi Taylor como guitarrista de la banda llamada «Blues On Stage». Luego en 2005 fue protagonista de su proprias bandas «Rockin’ Chair Band» y «Jimi Taylor Band», «Kaméleon Quintet» y también como guitarrista en los siguientes grupos: Love & Soul Band (Joss Stone Tribute), Rita Soul Trio y Magnolia Garden Band, trabajando en varias formaciones acústicas y eléctricas.
Inicialmente, su repertorio se basa en la música afroamericana, desde el blues de los años veinte hasta el blues contemporáneo, pero además cuenta con un repertorio variado que incluye versiones de canciones clásicas de las décadas del country, rock & roll, soul, jazz, funk, reggae, pop y rock.
La música siempre ha sido para el un lenguaje universal, una forma de compartir emociones y experiencias. Desde que era niño el soñaba con subir al escenario y dar conciertos; cantaba frente al espejo y tocaba la guitarra imaginaria, imitando a sus ídolos.
Creció en los años 80 y fue uno de los afortunados que tuvo unos padres increíbles, con muy buen gusto musical. Al principio escuchában música en el salón con un reproductor retro de cintas magnéticas y un tocadiscos de vinilo, y más adelante con una pequeña radio de casete o un reproductor de CD, por lo que durante su adolescencia estuvo naturalmente influenciado por muchas de las canciones que sonaban en casa de sus padres.
Ellos escuchaban muy a menudo a The Beatles, ABBA, Queen, The Rolling Stones, The Police, Michael Jackson, Stevie Wonder, James Brown, Elvis Presley, Earth, Wind and Fire, Chuck Berry, Kool & The Gang, entre otros. Era una mezcla perfecta de rock and roll, pop, soul, jazz y funk. Más adelante también empezó a escuchar bandas de rock más duro, como Metallica, Bon Jovi, AC/DC, Deep Purple, Billy Idol, Black Sabbath y Guns N’ Roses, y quedo igualmente cautivado por la música de Rainbow, Led Zeppelin, Deep Purple, The Doors y Jimi Hendrix.
Al mismo tiempo, escuchaba a grandes referentes del blues y rock húngaro, como Hobó Blues Band, Gyula Deák Bill, Ádám Török y Mini, o Béla Radics entre otros, quienes se inspiraban directamente en la música de los grandes maestros del blues americano auténtico, como Muddy Waters, B.B. King entre otros. Todavía recuerda el primer disco que compro con su propio dinero en los años 90: el clásico de Rainbow de 1977, On Stage. A partir de ahí llegaron más compras, como el vinilo de 1976 Livin’ Blues – Blues Breeze, y de forma inevitable ese camino lo llevó hasta la música de Led Zeppelin, y ellos eran simplemente una de esas bandas que te hacían rockear sin parar, hasta quedarte sin aliento.
Un día, mientras escucho música, se fijo en el nombre W. Dixon (compositor) en la portada de un disco. Se trataba nada menos que de Willie Dixon, quien en su juventud había boxeado y coqueteado con la literatura, pero que terminó convirtiéndose en uno de los músicos y compositores más importantes de Chicago. Escribió canciones para artistas como Muddy Waters, Little Walter, Otis Rush o Howlin’ Wolf. Willie Dixon dijo una frase que siempre me ha marcado: “El blues es la raíz, todo lo demás es solo el fruto”. Sin el blues, claramente no existirían el jazz, el R&B, el rock and roll, el funk, el soul ni el pop, y sin estos estilos probablemente bandas como The Rolling Stones, Led Zeppelin o músicos como Eric Clapton nunca habrían existido.
Desde los 7 años el quería aprender a tocar el violín, pero como nació sordo del oído izquierdo, le aconsejaron que ni siquiera lo intentara. Más tarde se compro una guitarra acústica y trataba de aprender por su cuenta, aunque con poco éxito. En los años 90 hizo sus estudios de escultura en el Liceo de Arte de Targu Mures (Rumanía), lo que le permitió observar de cerca los instrumentos y las actuaciones de sus compañeros músicos, que tocaban piano, guitarra o violín.
Su deseo de aprender a tocar la guitarra era cada vez mayor, pero sus intentos autodidactas en casa no funcionaban, así que durante los descansos entre clases se unía a sus compañeros músicos, los observaba, les hacía preguntas y ellos le enseñaron a tocar el primer acorde, el do mayor. Desde ese momento empezo a aprender guitarra sin parar, algo que sigue perfeccionando con cada nueva nota y cada nuevo acorde.
Practicaba el canto desde muy pequeño, ya que sus abuelos le enseñaron innumerables canciones populares, pero cantar acompañado de la guitarra no floreció realmente hasta más adelante, cuando empezó estudiar durante dos años y medio en la escuela de música de Kamilla Dévai Nagy, en Budapest, la Krónikás Zenede, a quien le agradece muchísimo. Tras conocer a una de las figuras más influyentes del blues húngaro, Jenő Fekete, conocido como Black Eugene, a quien también esta muy agradecido por enseñarle las bases y las raíces de la música blues afroamericana, todo empezó a encajar. A partir de ahí, nada pudo detenerle. Sentía que tenía que seguir este camino y desarrollar sus conocimientos musicales, aunque eso significara aprender por su cuenta y, por supuesto, subir al escenario tan a menudo como fuera posible para adquirir toda la experiencia que pudiera y transmitir la energía que conlleva la música al mayor número de personas posible.
Siendo un artista prometedor actúa en directo en varios eventos en hoteles, festivales y otros eventos similares con música en directo. Su misión sigue siendo promover la comprensión y el amor por la música.